3 de febrero de 1948
En la aplicación de la Ley Agraria, es necesario distinguir tres tipos de regiones y adoptar tácticas diferentes para cada uno.
1. Las regiones liberadas antiguas, establecidas antes de la rendición
del Japón. En general, en estas regiones, la tierra se distribuyó
hace mucho, y sólo se necesita hacer algunos reajustes parciales.
Aquí el eslabón central de nuestro trabajo debe ser la
educación y consolidación de las filas del Partido y la
solución de las contradicciones entre el Partido y las masas mediante
los esfuerzos combinados de los miembros del Partido y de los que no pertenecen
a él, de acuerdo con la experiencia obtenida en el distrito de
Pingshan[1]. En estas regiones, no se trata de distribuir la tierra
conforme a la Ley Agraria por segunda vez, ni de organizar artificial y
forzadamente ligas de campesinos pobres para dirigir las asociaciones campesinas,
sino de organizar grupos de campesinos pobres dentro de las asociaciones
campesinas. Los activistas de estos grupos pueden ocupar puestos dirigentes
en dichas asociaciones y en los órganos del Poder de las zonas rurales,
pero no hay que establecer como norma que todos estos puestos sean ocupados
necesariamente por los campesinos pobres con exclusión de los campesinos
medios. En estas regiones, los cargos de dirección en las asociaciones
campesinas y en los órganos del Poder los deben asumir aquellos activistas
de los campesinos pobres y medios que tengan puntos de vista correctos y
sean justos en el manejo de los asuntos. En estas regiones, la mayoría
de los antiguos campesinos pobres han pasado a formar parte del campesinado
medio, que constituye ahora el grueso de la población rural. Debemos,
por tanto, incorporar a los activistas de los campesinos medios al trabajo
de dirección en el campo.
2. Las regiones liberadas en el período comprendido entre la rendición del Japón y la contraofensiva general, es decir, en el curso de los dos años que van de septiembre de 1945 a agosto de 1947. Forman ahora la mayor parte de las regiones liberadas y pueden ser llamadas regiones liberadas semiantiguas. En estas regiones, como resultado de la lucha de los dos últimos años por ajustar las cuentas, y gracias a la aplicación de la "Directiva del 4 de mayo"[2], el nivel de conciencia política y el grado de organización de las masas han crecido considerablemente, y se han dado los primeros pasos en la solución del problema agrario. Pero la conciencia política y la organización de las masas aún no han alcanzado un nivel muy elevado, y el problema agrario aún no se ha solucionado a fondo. En estas regiones, la Ley Agraria es enteramente aplicable, la distribución de la tierra debe efectuarse por todas partes y completamente; si esta tarea no queda bien cumplida la primera vez, debemos preparamos para una segunda distribución, con una o dos revisiones posteriores. En estas regiones, los campesinos medios son una minoría y adoptan una actitud expectante. Los campesinos pobres constituyen la mayoría y exigen ansiosamente la tierra. Por lo tanto, hay que organizar ligas de campesinos pobres y dejar asegurada su posición dirigente en las asociaciones campesinas y en los órganos del Poder de las zonas rurales.
3. Las regiones nuevas, liberadas a partir de la contraofensiva general.
En estas regiones, las masas aún no han sido puestas en pie, el
Kuomintang, los terratenientes y los campesinos ricos tienen todavía
gran influencia, y aún no hemos echado raíces en ningún
dominio. Por tanto, no debemos tratar de aplicar de una sola vez la Ley Agraria,
sino hacerlo en dos etapas. En la primera etapa, hay que neutralizar a los
campesinos ricos y asestar golpes exclusivamente a los terratenientes. Esta
etapa, a su vez, hay que dividirla en los siguientes pasos: efectuar propaganda,
realizar el trabajo inicial de organización, distribuir los bienes
muebles[3] de los grandes terratenientes, distribuir la tierra de
los terratenientes grandes y medios, teniendo algunas consideraciones con
los terratenientes pequeños, y, finalmente, distribuir la tierra de
toda la clase terrateniente. Durante esta etapa, deben organizarse ligas
de campesinos pobres, como núcleo de dirección, y pueden
organizarse también asociaciones campesinas, cuyo cuerpo principal
lo constituirán los campesinos pobres. En la segunda etapa, hay que
distribuir la tierra dada en arriendo por los campesinos ricos, sus tierras
excedentes[4] y parte de sus otros bienes, y distribuir la porción
de tierra de los terratenientes que no haya sido distribuida por completo
en la primera etapa. La primera etapa requiere unos dos años y la
segunda, un año. El apresuramiento no nos conducirá al éxito.
La reforma agraria y la consolidación del Partido en las regiones
liberadas antiguas y semiantiguas requieren también tres años
(a contar desde enero próximo pasado); en esto, el apresuramiento
tampoco reportará éxitos.
1. El distrito de Pingshan, situado en el Oeste de la provincia de Jopei, formaba entonces parte de la región liberada de Shansí-Chajar-Jopei. La experiencia de Pingshan aquí mencionada consistía en invitar a reuniones del Partido, durante la reforma agraria, a gente que no militaba en él, a fin de ayudar a la consolidación de las organizaciones de base del Partido en las zonas rurales.
2. Se refiere a la "Directiva acerca del problema agrario" expedida por el Comité Central del Partido Comunista de China el 4 de mayo de 1946. Véase el presente tomo, pág. 117, "Un balance de tres meses", nota 4.
3. "Bienes muebles" se refiere aquí al grano, dinero, ropa, etc.
4. Véase el presente tomo, págs. 179-180, "La
situación actual y nuestras tareas", nota 6.